Facility Management and Services 44

/ Primer trimestre 2026 30 ARTÍCULO TÉCNICO GESTIÓN DE Espacios Hemos visto cómo el mundo corporativo se obsesionaba con el Workplace Experience (WX). Se ha escrito sobre cómo diseñar la oficina perfecta, con espacios de colaboración, cafeterías y zonas de silencio. Sin embargo, en medio de esta revolución del bienestar corporativo, a menudo olvidamos una pieza fundamental: las personas que hacen posible que esos espacios existan. Hablamos del personal de limpieza, técnicos de mantenimiento, jardineros y operarios de seguridad. Para ellos, el “lugar de trabajo” no es un escritorio, sino un entorno dinámico, a veces hostil y siempre exigente. ¿Cómo aplicamos los principios de una experiencia laboral excepcional a quienes no trabajan frente a un ordenador? La respuesta no reside en el mobiliario, sino en la tecnología que llevan en el bolsillo. Invisibilidad y fricción El sector de Facility Services ha estado marcado por la invisibilidad y la fricción. Un operario de limpieza en un hospital o un técnico en una infraestructura se han sentido como un engranaje aislado en una maquinaria inmensa. Sus instrucciones llegaban en papel, sus reportes de incidencias se perdían en una cadena burocrática y su jornada era un acto de fe. Esta desconexión no solo es un problema operativo; es una barrera emocional. Cuando un empleado siente que no tiene las herramientas para hacer su trabajo o que su esfuerzo no deja huella, la desmotivación es inevitable. Aquí es donde el concepto de Workplace Experience debe democratizarse. Si definimos el WX como la suma de interacciones del empleado con su entorno para realizar su trabajo sin fricciones, entonces digitalizar la fuerza laboral de campo no es solo una cuestión de eficiencia, es un acto de empoderamiento. Workplace Experience Descentralizado, llevando la cultura corporativa más allá de las cuatro paredes Mariana Rodríguez Product manager de ChekingPlan

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