Facility Management and Services 44

/ Primer trimestre 2026 46 REPORTAJE GESTIÓN DE Espacios racciones entre perfiles distintos. Porque sabía que de esos cruces nacen la creatividad, la colaboración y las mejores ideas. El espacio, bien diseñado, modifica la conducta humana”. Éste es un gran ejemplo de que hay muchas cosas por hacer y descubrir en la gestión de espacios y personas. El FM actual lidera una transformación basada en dos pilares que antes se consideraban deseables y hoy son exigibles: sostenibilidad y bienestar. Esta evolución responde a una demanda social y regulatoria, pero, sobre todo, a una necesidad competitiva. Las empresas han comprendido que un edificio enfermo genera empleados desmotivados y costes ocultos inasumibles. Si no hay una optima experiencia del uso del edificio los empleados, sobre todo, en ciudades grandes, no asistirá, y nos encontraremos con espacios vacíos. Economía circular en el ciclo de vida La sostenibilidad en el FM ha superado la fase del greenwashing. Ya no basta con poner papeleras de reciclaje o cambiar bombillas a LED. El FM lidera ahora la estrategia de activos netos cero (Net Zero Assets), que significa mucho más. Gracias a la implementación de la Inteligencia Artificial y el Internet de las Cosas (IoT), los edificios modernos han desarrollado un ‘sistema nervioso’. El FM utiliza algoritmos para predecir picos de demanda energética, ajustando el clima y la iluminación no por horarios fijos, sino por ocupación real detectada mediante sensores de calor y movimiento. Esto permite ahorros de hasta un 30% en el consumo operativo, impactando directamente en la cuenta de resultados y en los informes de sostenibilidad (ESG) de la compañía. El liderazgo del FM se extiende a la gestión de materiales. Desde la elección de mobiliario con certificación de ciclo de vida cerrado hasta la gestión de residuos orgánicos in-situ para compostaje en cubiertas verdes. El FM se convierte en un gestor de recursos, asegurando que cada elemento que entra en el edificio tenga una salida responsable. El bienestar como el nuevo KPI Si la sostenibilidad cuida el planeta, el bienestar cuida el activo más crítico que tienen las compañías: el capital humano. Aquí, el FM adopta un nuevo rol que estudia cómo el entorno afecta la psicología del trabajador. Aurea Benito, vicepresidenta de AEDRH, nos explica que: “Durante décadas, el Facility Management estuvo al servicio de lo invisible: que nada fallara: aire acondicionado que funciona, suelos impecables, luz suficiente. Era un modelo necesario, pero claramente insuficiente. El punto de inflexión llegó cuando las organizaciones empezaron a entender que las personas no rinden mejor solo porque el entorno funcione, sino porque el entorno les hace sentir bien y les predispone a rendir mejor. Ese cambio se acelera cuando Recursos Humanos incorpora una mirada más holística sobre la experiencia del empleado”. En la actualidad, el FM está implementando estándares internacionales como WELL o Fitwel, que ponen el foco en diez conceptos: aire, agua, alimentación, luz, movimiento, confort térmico, sonido, materiales, mente y comunidad. Respecto a la calidad del aire, ya no es solo ventilación; es monitorización constante de partículas PM2.5 y CO2, garantizando que el cerebro reciba el oxígeno necesario para mantener la concentración. Marta San Román, directora general de AFEC, Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, nos cuenta que el confort “es un concepto multidimensional que integra temperatura, humedad relativa, presión y calidad del aire, niveles de CO2, partículas, compuestos orgánicos volátiles, renovación efectiva del aire y verificación en uso”. Uno de los aspectos clave de la evolución es cultural: la CAI está pasando de ser una variable ignorada a convertirse en un parámetro crítico de salud laboral, productividad, bienestar y rendimiento

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