/ Primer trimestre 2026 54 REPORTAJE PROYECTOS Facility Management mico y acústico”; con zonas para trabajo en equipo, integración tecnológica para conectar con personas en remoto y presencia de espacios naturales. En este sentido, desde la compañía asumieron que la arquitectura refleja la cultura organizativa. En su caso, el objetivo fue “poner a las personas en el centro, fomentar un entorno seguro, universal y sostenible, explorar nuevas ideas y diseñar nuevos espacios que faciliten el trabajo individual y colectivo para la consecución de los objetivos y proyectos”. Flexibilidad real para equipos por proyectos El Campus Repsol se ha consolidado como un referente en gestión de activos y servicios de FM gracias, sobre todo, a un proceso de aprendizaje continuo y colaborativo. “En nuestro caso, las decisiones las tomamos gracias al intercambio de conocimiento con los gestores de nuestros complejos industriales, la experiencia adquirida y al aprendizaje que obtuvimos de visitar complejos de oficinas de otras compañías”. En un escenario marcado por la incorporación masiva de la Generación Z al mercado laboral, las oficinas han dejado de concebirse como meros espacios funcionales. Ahora, estos actúan como un elemento diferencial para atraer y retener talento joven. Desde la compañía, explican que “las diferentes tipologías de espacios deben dar respuesta a las necesidades de todos los usuarios para su desempeño”. Por ello, es esencial observar de forma continua cómo evolucionan las formas de trabajo. La clave está en crear entornos flexibles “que puedan evolucionar sin incurrir en grandes inversiones” y que, junto con un estilo de liderazgo adecuado, faciliten “la cohesión de los equipos, el intercambio de conocimiento” y que inviten a la presencialidad gracias a sus virtudes. Cuando este equilibrio se logra, señalan desde Repsol, los espacios “son un motivo de orgullo de pertenencia y un medio para desarrollarse profesionalmente”. Nuevos entornos laborales La coexistencia entre zonas de concentración, espacios de cocreación y áreas de socialización no responde a una fórmula rígida, sino a un enfoque flexible que se adapta a cada caso. “No contamos con unos criterios completamente fijos; los diseños se adaptan según las características específicas de cada edificio y las necesidades de sus usuarios”, comenta Alrcorcón. Esta flexibilidad se acompaña de dos aprendizajes clave: por un lado, la importancia de que todos los entornos dispongan de la tecnología necesaria “que facilite la integración de las personas en remoto”; por otro, la necesidad de garantizar “un buen aislamiento acústico” especialmente en las zonas colaborativas o sociales, según Pedro Alarcón González, del área de Arquitectura y Urbanismo de Repsol. Para lograr esta armonía, explica que, “lo primero que hacemos es realizar un ejercicio de zonificación del edificio para distribuir los espacios en función de sus características”. Además, buscan un equilibrio natural entre áreas para el trabajo individual y colectivo, ya que “esta fórmula se adapta muy bien” a su manera de trabajar y favorece la eficiencia del conjunto. En este sentido, la adaptación de los espacios a equipos que trabajan por proyectos y que cambian de tamaño se basa en la versatilidad. “Una parte “Los espacios son motivo de orgullo de pertenencia y un medio para desarrollarse profesionalmente”
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