Facility Management and Services 44

/ Primer trimestre 2026 64 ARTÍCULO TÉCNICO GESTIÓN DE Espacios Las organizaciones se encuentran inmersas en un proceso de transformación de los hábitos de trabajo desde la irrupción del teletrabajo y los modelos híbridos, en el que las oficinas se han convertido en un activo estratégico. Que el lugar donde trabajamos influye de forma directa en la productividad de las organizaciones no es nada nuevo, pero sí es relativamente reciente el concepto de “experiencia de usuario”. En un contexto de país de elevada rotación laboral, dificultad para atraer y retener talento, incremento del coste de vida notablemente superior al incremento de los salarios y un entorno cada vez más dinámico que nos empuja hacia una mayor eficiencia, el espacio de trabajo debe ofrecer un valor diferencial, un beneficio al usuario que compense el tiempo y coste de desplazamiento hasta el mismo. En este momento, el Facility Management (FM) desempeña un papel clave como motor de impacto positivo en la experiencia del usuario y, en consecuencia, es un actor fundamental del que disponen las organizaciones para garantizar el cumplimiento de sus objetivos, su propósito. El FM cuenta con varias palancas para generar impacto positivo en la experiencia del usuario. La primera de ellas es el mantenimiento de las instalaciones. Todos damos por sentado que los sistemas de climatización, ventilación e iluminación deben estar siempre operativos y correctamente configurados. No es concebible lo contrario. Por tanto, cuando fallan, supone un impacto en la experiencia del usuario. Si estas incidencias son recurrentes, o los tiempos de resolución son excesivos, el impacto ya no solo afecta a la experiencia del usuario, sino también a su productividad; y esto deriva en que se cuestione el beneficio de acudir físicamente a la oficina. El mantenimiento, por tanto, ya no puede entenderse únicamente como una actividad secundaria y con un marcado carácter reactivo, sino que debe considerarse como una actividad estratégica. Y como estrategia para alcanzar un buen nivel de servicio de mantenimiento, el foco deben ser los trabajos preventivos y no los reactivos. Hay una correlación directa que apunta a un menor número de incidentes reactivos si se incrementa el número de trabajos preventivos. Es una métrica fácilmente identificable si se analizan tendencias y datos de los sistemas de gestión del mantenimiento GMAOs. Cuando el éxito depende del talento y el talento del FM Gonzalo Valcárcel Director de Unidad de Negocio en CBRE GWS

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