Facility Management and Services 45

/ Segundo trimestre 2026 104 REPORTAJE EFICIENCIA Y Sostenibilidad por último, abastecerse con energía renovable. Esta exigencia regulatoria está empujando además a las compañías a ir más allá del cumplimiento formal y a conectar el reporte con la realidad de sus instalaciones. En ese contexto, el FM se convierte en el punto de enlace entre la estrategia ESG y la información que genera el propio activo, unos datos que ya no solo sirven para reportar, sino también para decidir mejor. Sostenibilidad en la cuenta de resultados El peso real del FM la gestión de los consumos de un edificio se entiende mejor cuando se pone el foco en los sistemas que más energía absorben en el día a día. La climatización, la iluminación, la envolvente, los horarios de operación y la automatización marcan buena parte del desempeño energético de un edificio, de modo que cualquier mejora en su gestión tiene un efecto directo sobre emisiones, costes y vida útil de los activos En la actual transición hacia un modelo más sostenible, la digitalización del mantenimiento está ganando protagonismo por una sencilla razón: permite pasar de decisiones reactivas a una operación basada en la condición real del activo. Christian Struve, CEO y cofundador de Fracttal, lo resume así: “La conversación sobre eficiencia energética ha vivido durante mucho tiempo en el plano del diseño y la inversión: edificios más eficientes, mejores sistemas HVAC o certificaciones sostenibles. Todo eso importa, pero no resuelve por sí solo el problema”. Frente a ese enfoque inicial, desde la compañía defienden que la mayor palanca de cambio se sitúa en cómo se operan y mantienen los activos a lo largo del tiempo. En este aspecto, conectar sostenibilidad con gestión empresarial implica ir más allá del discurso y demostrar impacto en la cuenta de resultados. El mantenimiento como factor determinante En un contexto marcado por la volatilidad de los precios energéticos, el cumplimiento normativo y las exigencias de taxonomía y ESG, el Facility Management se posiciona como el área que aterriza los objetivos corporativos en decisiones operativas concretas, desde los contratos y el mantenimiento hasta la optimización del consumo y la obtención de resultados medibles. En este sentido, Struve apunta que “un activo bien mantenido consume menos energía, dura más y genera menos emisiones”, una afirmación especialmente relevante en entornos donde climatización, bombeo, ventilación o refrigeración concentran buena parte del gasto energético. En esa misma línea, apunta que la digitalización del mantenimiento “cambia completamente la lógica de operación” porque permite detectar desviaciones energéticas o pérdidas de eficiencia antes de que se conviertan en fallos críticos o sobrecostes invisibles para la operación. Policarpo González, socio-director de Grupo Aire Limpio, identifica nuevas tecnologías como la inteligencia artificial como “herramientas clave hoy en día para construir espacios más eficientes, sostenibles y rentables, manteniendo al mismo tiempo unas condiciones Las exigencias regulatorias empujan a las compañías a conectar el reporte con la realidad de sus instalaciones

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