/ Segundo trimestre 2026 78 Organismos Facility la actualización, la reutilización, la refabricación, la valorización y la gestión de la energía, entre otros enfoques. Asimismo, este comité aborda documentos de orientación para acompañar a las organizaciones en la transición hacia modelos de negocio y redes de valor circulares, incluyendo aspectos de vocabulario, medición y evaluación del desempeño. Para el Facility Management, estos marcos de trabajo son de gran interés porque conectan la gestión de activos, espacios y servicios con estrategias de aprovechamiento de recursos, reducción de residuos y extensión de la vida útil. La aportación de la normalización al FM UNE dispone además de comités cuya relación con el Facility Management es directa, como el CTN-UNE 151 “Mantenimiento” y, especialmente, el GET 19 “La gestión de los inmuebles, sus servicios y los procesos asociados”, comúnmente identificado como Facility Management. En el caso del comité de mantenimiento, cuya secretaría ostenta la Asociación para el Desarrollo de la Ingeniería de Mantenimiento (INGEMAN), se desarrollan normas específicas para una función clave en la conservación, disponibilidad y fiabilidad de los activos. Algunas de estas normas incorporan, además, una visión de ciclo de vida que contribuye a reducir impactos ambientales y emisiones mediante la optimización de las actividades de mantenimiento, la mejora de la planificación y el uso más eficiente de los recursos. Los estándares de referencia para el FM En cuanto al GET 19 de Facility Management, cuya secretaría ejerce la Sociedad Española de Facility Management (IFMA España), su creación responde a la necesidad de canalizar en España las normas europeas e internacionales del sector y de proporcionar un marco técnico útil para las organizaciones. Su labor es de obligada mención para entender la normalización del sector del FM. Los estándares disponibles pueden entenderse como una auténtica caja de herramientas para los gestores: son flexibles, complementarios y permiten adaptar la implantación del FM a la madurez, necesidades y prioridades de cada entidad. Su valor reside en que ayudan a estructurar la gestión de personas, lugares y procesos dentro de los entornos construidos, favoreciendo un enfoque más integrado y profesionalizado. Entre los documentos de referencia más relevantes figura, en el ámbito europeo, la Norma EN 15221, cuya parte 8 aglutina los contenidos recogidos en toda la serie. A nivel internacional, destaca la familia ISO 41000. Entre sus estándares sobresale la Norma UNE-EN ISO 41001, que proporciona un marco de sistema de gestión, así como otros documentos orientados a estrategias, políticas y directrices para la implantación del Facility Management con una visión alineada con los retos actuales de sostenibilidad y resiliencia. Todo ello facilita la capacidad de respuesta ante contingencias y la preparación para escenarios de cambio. En este contexto, merece una atención especial la Norma ISO/TR 41019, Facility management’s role in sustainability, resilience and adaptability, por su conexión directa con el objeto de este artículo. Este documento aborda el papel del Facility Management en la sostenibilidad, la resiliencia y la adaptabilidad de las organizaciones, explicando cómo integrar en los entornos construidos exigencias vinculadas, entre otras cuestiones, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Su enfoque resulta especialmente útil porque traduce metas estratégicas en criterios de actuación con efectos tangibles sobre la eficiencia y la productividad. Facility Management como palanca de transformación Teniendo en consideración todo lo anterior, el Facility Management constituye una palanca de gran valor para prolongar el ciclo de vida de los activos, optimizar consumos, contener costes, reducir impactos ambientales y reforzar la resiliencia operativa. Su capacidad para coordinar servicios, espacios, tecnología y personas lo sitúa en una posición estratégica para acelerar la transición hacia modelos de gestión más sostenibles. En otras palabras, el FM no solo contribuye a que los entornos construidos y las organizaciones funcionen mejor, sino que también puede mejorar de manera significativa el balance ambiental y operativo de las actividades que desarrollamos en ellos. La normalización es una herramienta de desarrollo cuya existencia no podría explicarse sin la implicación de profesionales, expertos y entidades que aportan su conocimiento, experiencia y visión de futuro para construir referencias técnicas útiles para la sociedad y, en este caso, para la industria del Facility Management. En este proceso, UNE actúa como catalizador y punto de encuentro, abierto a la participación de todas las entidades y sectores, para transformar necesidades en estándares que favorezcan la competitividad, la confianza y la presencia en los mercados internacionales. En UNE construimos un entorno útil y fiable para la sociedad desde el que avanzar, mediante un progreso compartido, hacia un futuro más eficaz, más humano y más sostenible.
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