/ Segundo trimestre 2025 116 REHABILITACIÓN EFICIENCIA Y Sostenibilidad En muchas ciudades, el conjunto de edificios antiguos empieza a mostrar signos evidentes de deterioro: fachadas con elementos desgastados, cubiertas sin aislamiento adecuado, instalaciones obsoletas, con un rendimiento energético muy por debajo de lo que marca la normativa... Lejos de suponer un problema, estas situaciones pueden convertirse en una oportunidad para impulsar actuaciones de rehabilitación que no sólo corrijan los defectos constructivos, sino que mejoren sustancialmente la eficiencia energética y el confort del edificio. Frente a la opción de intervenir de forma puntual, cada vez más comunidades de propietarios optan por una visión global que combina tecnologías eficientes, diseño arquitectónico actualizado y un modelo participativo, en el que los usuarios se implican activamente en el proceso. Este enfoque resuelve los problemas inmediatos y añade valor a medio y largo plazo, alineándose con los retos actuales de sostenibilidad y transición energética planteados por la Unión Europea. Un gran número de edificios construidos en las décadas pasadas carecen de aislamiento, presentando puentes térmicos generalizados en toda la superficie de la envolvente y mostrando un deterioro progresivo en elementos que componen las fachadas o las cubiertas. A menudo, estas deficiencias derivan en riesgos para la seguridad, afecta el ornato y comprometen el confort en el interior de las viviendas. Una buena rehabilitación debe abordar de manera eficaz todos los elementos que conforman un edificio como pueden ser aquellos componentes que separan el interior del exterior y que influyen directamente en el aislamiento térmico, la protección frente a la humedad y el confort ambiental, así como las instalaciones esenciales que garantizan la climatización y el bienestar de los usuarios. Sólo mediante un análisis completo y una actuación coordinada sobre ambos aspectos es posible lograr mejoras significativas en la eficiencia energética y en la habitabilidad del inmueble. A continuación, se describen algunas de las soluciones técnicas con mayor de replicabilidad en proyectos de rehabilitación. Sistema SATE: al aplicar el aislamiento térmico por el exterior, se reduce significativamente la pérdida de calor y se mejora el comportamiento térmico general de la fachada. Además, el uso de Poliestireno Expandido (EPS) como material aislante proporciona un excelente aislamiento acústico y, junto al revestimiento de morteros y acrílicos, presenta resistencia al fuego. Fachada ventilada con aislamiento de lana de roca: una solución que resuelve tanto problemas de seguridad como de eficiencia. Este tipo de envolvente mejora el comportamiento térmico, ofrece aislamiento acústico y aumenta la durabilidad del edificio. Aislamiento térmico en cubierta: la cubierta es un punto crítico de pérdidas energéticas. Incorporar aislamiento en esta zona refuerza el conjunto de la envolvente y reduce significativamente la demanda de calefacción y refrigeración. Sistemas de aerotermia: permiten climatizar el edificio (calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria) de forma eficiente, aprovechando la energía del aire exterior. La aerotermia es una de las soluciones más potentes para reducir el consumo energético en edificios existentes. Paneles fotovoltaicos: cada vez más edificios apuestan por la incorporación de energía solar para autoconsumo. La producción de electricidad renovable in situ no sólo reduce el impacto ambiental, sino que mejora la autonomía energética y reduce costes a medio plazo. Rehabilitación integral desde la oportunidad: eficiencia, modernización y participación Julián Domínguez Huerta Presidente de RESURGE. CEO de CIP Arquitectos.
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