Facility Management and Services 43

ENTREVISTA SMART Buildings & Cities / Cuarto trimestre 2025 53 fase de “pilotos avanzados”: se ve el potencial, pero todavía cuesta integrarlo de forma sistemática en los procesos de gestión de activos y servicios. En cuanto a OpenBIM, lo importante es que la conversación sobre interoperabilidad llega cada vez antes. Hoy muchos propietarios ya preguntan por IFC y por modelos de datos sostenibles en el tiempo, porque saben que van a convivir con esa información durante décadas. Esa es la verdadera señal de madurez. Si tuviera delante a un director de Real Estate o a un responsable de FM, ¿cómo le explicaría de forma muy práctica qué es OpenBIM y por qué debería importarle desde el punto de vista del negocio? Se lo explicaría así: OpenBIM es la manera de asegurarse de que la información crítica de sus activos no queda cautiva de ninguna herramienta de software ni proveedor. En la práctica significa que, por un lado, la información que le llega a operación desde la etapa de proyecto y obra, viene en un formato fiable y reutilizable. La otra gran implicación es que puede migrar de plataforma sin perder información tan valiosa como el inventario de espacios, la documentación técnica o el histórico de mantenimiento, pudiendo cambiar de plataforma tecnológica sin perder los datos. Desde el punto de vista de negocio, por tanto, OpenBIM reduce riesgos (dependencia de proveedor, pérdida de conocimiento, migraciones dolorosas) y protege el valor de sus activos. Cuando la información es interoperable y está bien estructurada, vender, auditar, certificar o reconvertir un activo es más rápido, más transparente y más barato. En buildingSMART consideráis el Facility Management como una pieza esencial en la continuidad del ciclo de vida del activo. ¿Qué está cambiando realmente en la relación entre diseño–construcción y operación–mantenimiento? Lo que está cambiando es que FM participa desde el inicio. En lugar de recibir un edificio terminado con cajas de planos y documentación dispersa, los gestores empiezan a definir requisitos de información desde la fase de estrategia y diseño. Gracias a marcos normativos como la serie de normas UNE-EN ISO 19650 y a las guías que desarrollamos, los propietarios pueden especificar qué datos necesitan para operar el activo, en qué formato los quieren, con qué nivel de detalle los necesitan y en qué momento del proceso los quieren recibir. Esto provoca un cambio cultural muy relevante: el diseño y la construcción dejan de optimizarse solo en clave de coste y plazo de obra y empiezan a optimizarse pensando en costes de ciclo de vida, mantenibilidad, eficiencia energética y calidad de la experiencia del usuario final. ¿Cuáles son hoy los usos de BIM más maduros y realistas en la fase de operación y mantenimiento de edificios e infraestructuras? Los usos más sólidos para gestión de activos hoy son: inventario estructurado de activos y espacios; mantenimiento apoyado en modelo; eficiencia energética basada en datos; y gestión documental centralizada en un CDE. Inventario estructurado de activos y espacios. Usar modelos BIM y estándares openBIM para disponer de un inventario fiable de espacios, equipos, sistemas y relaciones entre ellos. Es la base para cualquier CAFM/CMMS solvente. Gestión del mantenimiento. Vincular el modelo con las órdenes de trabajo, planes de mantenimiento y documentación técnica de forma que el técnico sabe qué hay, dónde está y qué historial tiene antes de intervenir. Apoyo a la eficiencia energética y a la certificación. Utilizar los modelos para entender mejor envolventes, sistemas, zonificación y ocupación y así optimi-

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