REPORTAJE PROYECTOS Facility Management nocido con el premio EnerTIC, ha sido demostrar la viabilidad de una gestión unificada para toda la ciudad, creando un estándar replicable. “Mirando al futuro, la evolución natural es pasar de la monitorización al control activo”, explican desde la entidad. Esto significa que el edificio no solo avisará de que hay mucha luz o CO2, sino que actuará automáticamente sobre las luminarias o los sistemas de ventilación. Además, se prevé una mayor apertura de datos a la ciudadanía mediante aplicaciones móviles que enriquezcan la vida urbana y fomenten la transparencia. En este caso, la clave del éxito ha residido en dos principios básico: la estandarización y la flexibilidad. Según apunta el director de Operaciones de IoTsens, “es fundamental huir de soluciones propietarias cerradas y apostar por estándares abiertos e interoperables”, como las normas UNE o el Nodo IoT. Este enfoque garantiza que la inversión de hoy sea compatible con la tecnología del mañana, permitiendo escalar y añadir nuevos servicios sin reconstruir la infraestructura digital desde cero. Además, la disponibilidad de datos habilita nuevos servicios inteligentes, como información de aforo en tiempo real para evitar aglomeraciones o la garantía de espacios saludables. Esto ha modificado positivamente el comportamiento de los usuarios, haciéndolos más conscientes de aspectos como la ventilación y el confort. En relación con la seguridad física o digital, en este caso, en este espacio se aborda mediante un diseño en capas o “seguridad en profundidad”. Así, “la red LoRaWAN utiliza un doble cifrado AES128, uno para la red y otro exclusivo para la aplicación”, garantizando que los datos no puedan ser interceptados ni manipulados. A nivel de hardware, los dispositivos están hardenizados, lo que implica que no son sistemas operativos accesibles. Disponen de claves robustas y requieren de acceso físico para su configuración. Este diseño minimiza la superficie de ataque frente a ciberamenazas y asegura, así, la integridad del sistema. Evolución del proyecto Todos estos avances suponen, innegablemente, una serie de retos a la hora de operar estos sistemas inteligentes. En este caso, el mayor desafío ha sido la heterogeneidad y la conectividad en un entorno real. “Desplegar una red IoT fiable en edificios con muros de hormigón grueso, sótanos técnicos y ubicaciones dispersas requirió estudios de cobertura exhaustivos y la instalación estratégica de Gateways LoRaWAN”, explica Martínez.. Integrar tecnologías tan dispares como un contador de agua analógico y una cámara de visión artificial en una única plataforma ha sido un reto de integración que solo se ha superado gracias a la estandarización. Hasta ahora, el logro más destacado, recoEl logro más destacado ha sido demostar la viabilidad de una gestión unificada para toda la ciudad, creando un estándar replicable / Cuarto trimestre 2025 69
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz