/ Segundo trimestre 2026 26 Líderes En los últimos años, el Facility Management ha evolucionado desde una función operativa hacia un área estratégica dentro de las organizaciones. Para consolidar ese reconocimiento, es imprescindible que el Facility Manager participe en la toma de decisiones vinculadas a sostenibilidad, digitalización y experiencia de usuario, aportando una visión transversal del edificio y de las personas que lo utilizan. La sostenibilidad ya no puede entenderse únicamente desde el ahorro energético. Debe incluir eficiencia operativa, bienestar, calidad ambiental, optimización de espacios y capacidad de adaptación de los inmuebles. En este contexto, el FM juega un papel clave gracias al conocimiento técnico y operativo que posee sobre las instalaciones. Por otro lado, la digitalización está permitiendo tomar decisiones basadas en datos reales de ocupación, consumos y comportamiento de los edificios. Sin embargo, todavía existen barreras como la falta de integración tecnológica, presupuestos limitados o la percepción del FM como un área únicamente de soporte. El reto ahora es posicionar el Facility Management como un generador de valor para el negocio, alineado con la estrategia global de la compañía. En un entorno donde la sostenibilidad, la digitalización y la experiencia del usuario marcan la agenda corporativa, el Facility Manager tiene la oportunidad –y la responsabilidad– de dejar de ser percibido como un gestor operativo para convertirse en socio estratégico del negocio. El primer cambio debe ser conceptual: dejar de hablar de averías para hablar de valor del activo, ciclo de vida y retorno de la inversión. Un Facility Manager que presenta un plan de eficiencia energética con un retorno definido tiene mayor capacidad de influencia en la toma de decisiones. La digitalización es el gran habilitador. Las herramientas digitales, los datos y los indicadores permiten anticiparse a los problemas y evolucionar desde una gestión reactiva hacia otra proactiva. En sostenibilidad, el FM debe liderar. Certificaciones en uso, gestión de residuos y huella de carbono del activo aportan valor ante la dirección y los inversores, además de influir en la reputación y los resultados. Finalmente, la experiencia de usuarios y colaboradores conecta el estado de los activos con el rendimiento del negocio. El FM estratégico no espera a que surjan los problemas: participa antes en las decisiones. “El reto es posicionar el Facility Management como un generador de valor para el negocio” “El Facility Manager estratégico participa antes en las decisiones” Sergio Morán Facility Manager en Vocento Javier Plaza Facility Manager para UK&IE en Ikea Group
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