REPORTAJE EFICIENCIA Y Sostenibilidad también contribuye a una reducción de la huella de carbono asociada al mantenimiento, especialmente en empresas con operaciones distribuidas que antes requerían desplazamientos constantes para inspecciones manuales. Es un modelo más inteligente, más rentable y, sin duda, más sostenible”, describe Ricardo Román, Chief Security Officer. Asimismo, debemos mencionar como otra herramienta a disposición del Facility Management, los CAEs. El sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE), en vigor desde 2023, ha marcado un punto de inflexión para las Empresas de Servicios Energéticos (ESE), posicionándolas como agentes imprescindibles en la mejora de la eficiencia energética de los edificios. Ahora, según explica el presidente de A3E, Ginés Ángel García,”la colaboración con el Facility Management abre nuevas vías para el cumplimiento normativo, la sostenibilidad y la optimización operativa”. Para Ginés, “El Facility Management tiene un rol fundamental como integrador de soluciones de eficiencia energética dentro de la gestión global de los edificios. Su capacidad para gestionar activos, procesos y personas lo posiciona como un agente clave para implementar medidas de ahorro energético de forma eficiente y sostenida en el tiempo”. Por ello, según Ginés, “la relación entre Facility Management y las ESE evolucionará hacia una mayor colaboración estratégica, donde el FM actúe como interlocutor técnico y operativo de las ESE dentro de las organizaciones, facilitando el despliegue de soluciones, el acceso a datos, la validación de ahorros y el alineamiento con las metas ESG. La colaboración entre ambas figuras es una palanca hacia edificios más sostenibles y eficientes que ahorran energía y presupuesto y que, por encima de todo, cuidan de las personas”. junto con la iluminación inteligente controlada por sensores ambientales y sistemas BMS (Building Management Systems), permite el análisis de datos y un control preciso del consumo, ajustándose a las necesidades reales del edificio. El diseño bioclimático, incluyendo la ventilación pasiva y el aprovechamiento de la luz natural, no solo reduce la demanda energética, sino que también mejora el confort y bienestar de los ocupantes”. La compañía FAMA a Cuatroochenta Product también dispone de soluciones y tecnologías a disposición de los Facility Managers. “Uno de los servicios más demandados es el cálculo automatizado de la huella de carbono, determinante para conocer el impacto real de las actividades de una empresa. Con la entrada en vigor del nuevo Real Decreto (RD) del Registro del cálculo de la huella de carbono, compensación y proyectos de absorción, el 12 de junio de 2025, muchas organizaciones estarán obligadas a realizar este cálculo y publicar sus planes de reducción de emisiones a partir de 2025. Concretamente, afecta a compañías de más de 250 trabajadores, las mismas que están obligadas a elaborar el Estado de Información No Financiera”, destaca Alberto Valdivielso, Sustainability Consultant de la compañía. En la labor del Facility Management no podemos olvidarnos del mantenimiento, y en este ámbito también puede aplicarse la sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono. Por ejemplo, Fracttal cuenta con soluciones innovadoras para atender esta responsabilidad de los FM. Su aproximación al mantenimiento predictivo combina tres elementos clave: inteligencia artificial, IoT y analítica avanzada. “Al reducir intervenciones innecesarias y mejorar la planificación, se evita el uso excesivo de repuestos y se optimiza el tiempo de los técnicos. Esto duce los desplazamientos y minimiza los riesgos para los operarios, contribuyendo además a una menor huella de carbono. Eficiencia energética, clave en la sostenibilidad La eficiencia energética es sin duda el dinamizador de moda para alcanzar la ansiada sostenibilidad. A través de tecnologías innovadoras y estrategias de optimización, es posible reducir de manera significativa el consumo energético en edificios, sin comprometer el confort ni la funcionalidad. Los Facility Managers disponen de sistemas de gestión energética inteligentes, como los BEMS (Building Energy Management Systems), que permiten monitorizar en tiempo real el uso de energía, identificar ineficiencias y automatizar procesos para evitar derroches. Estos sistemas se integran con sensores, inteligencia artificial y plataformas de análisis de datos que ofrecen una visión completa del comportamiento energético de las instalaciones. Un ejemplo concreto es el uso de sistemas HVAC de última generación, que ajustan automáticamente la climatización según la ocupación y las condiciones exteriores. Asimismo, el uso de iluminación LED con sensores de presencia o la incorporación de energías renovables, como paneles solares o aerotermia, forman parte de las prácticas habituales en un FM comprometido con la sostenibilidad. En este sentido, reflexiona Jesús Hernando, EHS and Facilities Director for Spain and Portugal de L’Oréal: “La gestión eficiente de instalaciones, a través de la utilización de estrategias y tecnologías innovadoras, se ha vuelto esencial para reducir la huella de carbono y mejorar la eficiencia energética en edificios. La optimización de sistemas HVAC, / Segundo trimestre 2025 107
RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz