Facility Management and Services 041

Consejo Técnico Asesor “El Facility Management debería evolucionar hacia una gestión inteligente, proactiva y, fundamentalmente, flexible” Alfonso Díaz del Río Díaz de Bustamante Presidente de IFMA España Teniendo en cuenta el panorama actual y las necesidades empresariales, el Facility Management debería evolucionar hacia una gestión inteligente, proactiva y, fundamentalmente, flexible. Se debe apostar por la integración de tecnologías como IoT, IA y big data para ayudar a optimizar activos, predecir el mantenimiento y mejorar la eficiencia energética, pilares para la descarbonización y la economía circular. La flexibilidad en la gestión de espacios y servicios permitirá adaptarnos a las necesidades cambiantes del entorno empresarial como de los ocupantes, y fortalecerá la resiliencia operativa. Ser flexibles permite optimizar el uso de los activos, mejorar la experiencia del usuario y responder eficazmente a situaciones imprevistas, fortaleciendo la resiliencia operativa. Además, el Facility Management debe trascender su rol tradicional para convertirse en un socio estratégico del negocio, contribuyendo activamente a la creación de entornos de trabajo saludables, sostenibles y productivos. Esto requiere un enfoque holístico que considere el ciclo de vida completo de los activos, la gestión eficiente de los recursos y la colaboración estrecha con otros departamentos para alinear las estrategias de FM con los objetivos generales de la organización. En definitiva, el futuro del Facility Management reside en su capacidad para anticipar los desafíos, adaptarse a los cambios y generar valor a largo plazo. “Facility Management: de lo operativo a lo experiencial” Francisco Vázquez Medem Presidente de las WPD & RDC En un mundo cada vez más marcado por la innovación tecnológica, la presión regulatoria y la urgencia de ser sostenibles y resilientes, el FM necesita una transformación profunda. Ya no basta con cumplir. Cumplir normativas, garantizar el funcionamiento operativo o asegurar una huella de carbono aceptable no es un mérito: es lo mínimo. El verdadero reto del Facility Management moderno es dejar de ser invisible. Su papel ya no puede limitarse a que todo funcione ‘correctamente’ desde el punto de vista técnico. Tiene que ser un generador de experiencias, un conector entre el espacio, el contenido y las personas. Porque el Real Estate –ya sea una oficina, un hotel, un centro comercial o un campus– necesita seducir, emocionar y fidelizar. Vivimos un cambio de paradigma: del mantenimiento al impacto. La gente no volverá a una oficina solo porque tenga buena ventilación o sillas ergonómicas. Volverá porque el espacio le aporte algo: conexión, inspiración, pertenencia. Y eso no se improvisa. Se diseña y, sobre todo, se gestiona. Ahí entra el nuevo rol del FMger: un perfil que debe conocer la operativa, sí, pero también la cultura de la organización, los ritmos emocionales de los usuarios y la importancia del detalle sensorial. El FM tiene que ser capaz de activar contenido, medir la experiencia y personalizar el servicio. Pasar de gestionar metros cuadrados a generar valor real para quienes los habitan. En definitiva, el FM debe dejar de ser un coste inevitable para convertirse en una palanca de transformación. Porque si el espacio influye en cómo nos sentimos, nos relacionamos y trabajamos... ¿quién mejor que el FMger para liderar ese impacto?. / Segundo trimestre 2025 13

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