Facility Management and Services 45

Consejo Técnico Asesor “El futuro del FM pasa por convertirse en un verdadero Experience Manager” Francisco Vázquez Presidente de las WPD & RDC Durante años, el Facility Management ha sido visto como una función operativa: mantener el edificio funcionando, optimizar costes, resolver incidencias y garantizar servicios. Todo eso sigue siendo imprescindible. Pero hoy ya no es suficiente. La pandemia y la consolidación del trabajo flexible han cambiado radicalmente el papel del espacio corporativo. La oficina ya no puede justificarse por la simple presencialidad. Nadie vuelve a la oficina solo porque haya una mesa, una silla y Wi-Fi. Eso ya lo tiene en casa. El espacio corporativo necesita un nuevo propósito: socializar, aprender, colaborar, construir cultura, generar pertenencia y provocar experiencias que hagan que las personas quieran estar allí. Y ahí el Facility Manager tiene una oportunidad enorme. Su futuro no está en ser el “gestor invisible” del edificio, sino en convertirse en un verdadero Experience Manager. Alguien capaz de conectar digitalización, sostenibilidad, bienestar, datos, eficiencia y comportamiento humano para diseñar entornos que aporten valor real al negocio. La sostenibilidad ya no es un añadido. La tecnología ya no es una herramienta secundaria. Y la experiencia del usuario ya no es un lujo. Son las nuevas reglas del juego. El FM que entienda esto dejará de gestionar metros cuadrados para empezar a gestionar impacto. Y ese salto no es menor: es pasar de mantener espacios a activar organizaciones. “Más que de FM, deberíamos empezar a hablar de Asset Perfomance Management” Lola Ripollés Miembro fundador de WIRES El Facility Management solo podrá consolidarse como una función verdaderamente estratégica cuando deje de entenderse como una actividad operativa aislada y pase a integrarse en la visión global del activo desde el inicio de su ciclo de vida. La digitalización está acelerando este cambio. Hoy, los datos permiten medir en tiempo real el rendimiento de un activo: consumo energético, comportamiento de uso, mantenimiento predictivo o experiencia del usuario. Esto transforma la conversación, porque el FM ya no impacta únicamente en costes operativos, sino también en eficiencia, resiliencia, retención de usuarios, cumplimiento ESG y, en última instancia, en el valor del activo. Pero el gran reto no es únicamente tecnológico. Es organizativo y cultural. Las organizaciones que más avanzan son aquellas donde desarrollo, construcción, operaciones y asset management trabajan de forma integrada, compartiendo objetivos y decisiones. Además, la sostenibilidad y la experiencia del usuario están convirtiendo el FM en un driver de negocio. Los activos más competitivos serán aquellos capaces de adaptarse, generar bienestar y operar de manera eficiente a largo plazo. Porque el verdadero valor de un activo ya no está solo en cómo se construye, sino en cómo es capaz de funcionar, evolucionar y seguir siendo relevante en el tiempo; más que hablar de Facility Management, probablemente deberíamos empezar a hablar de “Asset Performance Management”. 17 / Segundo trimestre 2026

RkJQdWJsaXNoZXIy MTI4MzQz